domingo, 22 de enero de 2012










De 
vez 
en 
cuando 
una 
lágrima ...









Alguna tarde, al llegar a casa,
con todos los cansancios
cargados en mi espalda,
en silencio,
nace de mis ojos una lágrima.

Una lágrima de esas que no hacen daño
pero retumban en el ocaso
de tanta soledad.

Son esas tardes
donde tu recuerdo llega a visitarme,
a jugar con mis pupilas,
a contarme que ya no dueles,
aunque sigas llenando
con tu ausencia
cada rincón de la casa... 

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