Habitando la blanca espuma
escondido detrás de la sonrisa,
el sentimiento,
de lo que no se palpa
hallándote en la mirada..
Unos labios, mensajeros del mañana
nos convocan a zarpar, en los navíos,
llenos de mapas, de nombres
con una única promesa ...
Te quedaras inmóvil
como se queda el alba
quieta allí en tu pelo.,
Te hablaré pausado,
y así, sin quererlo, nos uniremos en los segundos
tocándonos el alma...
Te conduciré despacio
allí adentro,
en cada uno de tus días
y también en tus secretos...
Y así lo inmenso no sera el silencio,
recordaremos nuestros nombres
escuchándonos con el pensamiento
de sentirnos en los sitios
y en nuestro reflejo ...

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