Antes de ti,
hubo acordes de silencios,
hubo una espera paciente,
unas cuantas sonrisas pinceladas.
Antes de ti
hubo una brújula cansada,
impaciente desesperanza,
una nostalgia incontrolada.
Antes de ti,
hubo párpados cansados,
una casa
llena de cínicos fantasmas.
Hoy moriré
adradeciendole al tiempo o al destino,
quedarme atada,
a la curva que te nombra,
a la suave caligrafía de tus trazos
y a tus dos letras mayúsculas,
soberbias, donde halle mi alimento ...

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